«La memoria no es un depósito; es más bien un flujo, una corriente, cuyo curso y caudal el tiempo modifica». (en Hall y Varona; 2018)

Navegando por esta catástrofe, muchas son las memorias que se han despertado, y es que tal vez sea uno de los tesoros intangibles más valiosos que tenemos. Recoge los hechos vividos y sentidos de un modo muy íntimo, y supone la pieza clave y pilar fundamental de la resiliencia o capacidad de superar la adversidad, tanto individual como colectiva. Un suceso traumático no es un hecho aislado e individual; es un hecho social, que ocurre en relación con otras personas y en un contexto. Cuando esto se olvida, cuando se olvida la memoria, se olvidan los derechos.

Si el superviviente de esta riada (recogida por Antonio Muñoz Degraín en 1912) hubiese vivido la del 57, hubiera pensado si se había avanzado en derechos en cuanto a crear instituciones que pudieran garantizar mecanismos de protección social, entre otros que garantizaran la prevención y protección de la población para que la vida de una madre y su hijo no estuvieran a merced de la corriente del agua en una emergencia climatológica. Para que una mujer no llegara al límite de sus fuerzas para sostener la vida de su bebé. Para que una mujer no esté sola sosteniendo la vida. Para que no ocurriera nunca más a nadie más.

Vengo de una familia superviviente de la Riuà de 1957, familia de agricultores que la vivieron en la huerta. Me cuenta mi madre este pasado 1 de noviembre de 2024 que ese 20 de octubre de 1957, subidos a l’andana, vieron pasar enseres y cuerpos sin vida arrastrados por la corriente del agua desembocando hasta la playa de la Malvarrosa y allí, en su mar, se perdieron… parece que como la memoria. Saben las personas supervivientes de esa la historia, en la zona de una huerta de Valencia que hoy no existe, que sólo el pueblo salvó al pueblo, como parte de una herida que en ese momento se asumió en el contexto de la dictadura. Una herida cuya memoria ha resurgido cuando 67 años después, de nuevo parece que el pueblo ha tenido que salvarse resonando la misma pregunta en los supervivientes… ¿se ha avanzado en derechos de seguridad y protección de la población?. ¿Desde los espacios de poder hay personas que comprenden la Memoria?.

Como receptora del trauma intergeneracional, y como superviviente de otros sucesos traumáticos en mi vida, miro atrás y entiendo los años de confusión y aislamiento por no poder identificar cuál fue el verdadero suceso grave, el contexto  o circunstancias que causaron heridas y me dañaron. En mi caso, fue necesario un profundo proceso de psicoterapia para encontrar un faro en mi vida, que alumbrara las heridas, para poder integrarlas. No tiene porqué ser así para otras personas.Sé que, transitado el camino, hay un profundo deseo de contribuir a aminorar el dolor, incluso más allá de prevenirlo, de que nadie tuviera que volver a pasar por esos lugares, y mucho menos en soledad. Por ello, comprendo y siento el eco de la tristeza de aquellos que tienen memoria: ¿por qué a vuelto a ocurrir y a tantas vidas?

Como superviviente de sucesos traumáticos en mi vida, tengo la esperanza en una mirada amplia: los relatos de los supervivientes de adversidades individuales y colectivas que contribuyen a que no ocurra más y a nadie más.

Y ahora, ante esta realidad, cuando escucho referencias a las víctimas de la tragedia y a las personas afectadas, me hago la misma pregunta; ¿quiénes son?, y busco respuestas,»porque a quién se daña por un delito medio ambiental es una pregunta complicada con implicaciones individuales, sociales, económicas y culturales […] Hay víctimas, en una suerte de victimización en masa y difusa, que desconocen que lo son o que lo aceptan como mal menor» (Hall, M.; Varona, G. 2018).

Seguiré en este espacio para observar, hacerme preguntas, escuchar, expresar, compartir ….

TE COMPARTO. Aportaciones y referencias. 

Para conocer sobre el concepto de la Victimología Verde, te comparto este artículo. Espero que te resulte tan interesante como lo ha sido para mi, y despierte tu curiosidad.

Hall, M.; Varona, G.; 2018. La victimología verde como espacio de encuentro para repensar la otredad más allá de la posesión. Revista de Victimología. pp. 107-128.

 

 

 

 

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