Psicoterapia individual

Pueden tratarse problemas como la vivencia de sucesos traumáticos, el estrés, la ansiedad, la elaboración de duelos, duelos complicados, depresión, cambios y crisis vitales, adaptación a la crianza, y a la crianza de hijos e hijas con necesidades especiales, estrés por cuidados, problemas para establecer vínculo de pareja, soledad o dificultades para socializar…

La palabra psicoterapia significa en su origen «cura del alma». Es un tratamiento que consiste en estar presente, escuchar, observar, conocer, dialogar y emocionar en un entorno de seguridad y en compañía, en este caso, a través de la relación con la psicoterapeuta. Nos construimos y cambiamos gracias a la relación de nuestro sentir interno, corporal, y con nuestro entorno.

Elegí el modelo de psicoterapia caracteroanalítica por la gran base corporal y psicosomática, emocional y social, que permite individualizar cada proceso para cada persona en la situación en la que precise la atención, respetando su ritmo y su realidad.

El proceso se inicia conociendo a la persona y la situación que le lleva a pedir ayuda. Alejada de etiquetas patológicas, se realiza una valoración inicial con el fin de desarrollar un proyecto terapéutico individualizado, aproximar un pronóstico, y decidir la mejor modalidad.
Se busca la constante relación e integración entre cuerpo – mente – emoción, respetando el ritmo, como motor de cambio.

En este sentido, existen diferentes modalidades.

Psicoterapia Breve

Este enfoque está centrado en personas que sienten que necesitan hacer un cambio a causa de un malestar relativamente concreto.

Tras la valoración inicial de su situación personal, se establece un objetivo de cambio. Este objetivo nos permitirá enfocar el proceso terapéutico en una dirección clara y definida para que la terapia sea lo más efectiva posible.

A través de diferentes sesiones trabajaremos para movilizar los recursos personales ya existentes, bloqueos emocionales y también desarrollaremos otros con el fin de facilitar la orientación al cambio.

Atención en crisis

Las crisis son momentos en los que aquello conocido se desmorona por cambios bruscos e imprevisibles, ya sean a nivel interno o a consecuencia de nuestro entorno. Son circunstancias que nos pueden hacer sentir una gran desesperanza o que nuestro proyecto de futuro se desmorona.

En estas situaciones de crisis pueden aparecer un gran abanico de síntomas que pueden afectar a diferentes áreas de nuestra vida: manifestaciones psicosomáticas, problemas de sueño o alimentación, dificultades en nuestras relaciones, ya sean íntimas, de amistad o incluso, para mantener el trabajo o los estudios de forma normal.

La atención en crisis es idóneo cuando la demanda que esa situación genera, nos exige una adaptación que supera los recursos que tenemos y hemos de generar nuevos modos de estar en el mundo.

En estos casos concretos, las sesiones se enfocan en reducir la intensidad de los síntomas, rastrear y potenciar el posible apoyo social para permitir comprender, redefinir y resituarse en la situación. Tal y como suele decirse, las crisis son oportunidades de cambio, pero para que ese cambio se dé, los cimientos han de volver a estabilizarse y en eso nos centraremos el proceso terapéutico.