¿Alguna vez te has sentado en la orilla del mar, en un día de sol?, ¿has contemplado el reflejo de la luz sobre el agua, tintineando?, ¿has sentido la arena en tus manos, y sin pensar, has cogido un puñado y te has masajeado la rodilla? ¿te has sumergido en el mar a bucear?.
En el documental Nacido en Gaza vi a uno de los protagonistas haciendo ese gesto, que yo tantas veces he hecho. En esa escena sentí lo común, la cercanía, la empatía y la necesidad de respetar el derecho de vivir, disfrutar y crecer en un lugar seguro.

Nacido en Gaza, está dirigido por Hernán Zin, en 2014, hace más de una década. Es un testimonio transparente y humano de las víctimas, claro y directo, con palabras y sin palabras, con imágenes y sonidos que también reconocerás comunes, como el llanto de dolor. Y más allá, es un espejo como sociedad, cómo reaccionamos ante una infancia que es la nuestra, como todas lo son o lo debieran ser. En mi opinión, nos queda la capacidad de afectarnos ante estos relatos, observar, escuchar, reaccionar, para reconocer su verdad y su dignidad. Y no olvidar, si esto nos puede ayudar a no perder del todo nuestra humanidad.
Este documental refleja la realidad de 2014. Próximamente el director presenta la segunda parte Todos Somos Gaza (Nacido en Gaza 2), y en sus propias palabras:
“Es un largometraje documental que nace de una necesidad urgente: mirar de frente lo que está ocurriendo en Gaza, darle rostro y voz a quienes sufren, y conservar para siempre la memoria de las víctimas de un genocidio que se está produciendo en directo, ante los ojos del mundo. Este proyecto es la continuación natural de Nacido en Gaza (2014), un documental que retrató con dignidad y sensibilidad el impacto de la ofensiva israelí sobre la población civil, especialmente los niños y niñas. Aquellos diez protagonistas: Mohamed, Malak, Bisan… se convirtieron en símbolo de la humanidad que resiste incluso en medio del horror. Hoy, una década después, Todos Somos Gaza emprende su búsqueda en un contexto aún más devastador. Gaza es un gran laboratorio de armas, de tecnologías, de programas de escucha que después se venden a todo el mundo. Por eso también Todos somos Gaza: porque en algún momento se nos volverá en contra. Esta no es solo una película sobre Gaza. Es un espejo que nos enfrenta a lo que somos como sociedad. ¿Cómo reaccionamos ante el dolor ajeno? ¿Qué hacemos cuando las víctimas son tratadas como culpables? ¿Dónde quedan la empatía, la justicia, la memoria?”
Si quieres saber más acerca del proyecto:
https://goteo.org/project/todos-somos-gaza
** Escribo esto en mi blog porque no quiero que se me olvide, por mitigar mi sensación de impotencia, resistirme a la resignación y por compartir contigo una pequeña parte de los numerosos trabajos y testimonios de quienes no quieren que sucesos así queden olvidados, manipulados o negados.
Si quieres compartir sentires, opiniones o comentarios, seguro será muy enriquecedor, y de algún modo, reparador.